-Para poder cortar jamón o paleta recomendamos tener el soporte adecuado, un cuchillo jamonero bien afilado y un acero para afilar.
-El corte lo debemos realizar en lonchas pequeñas y muy finas, siempre desde la pezuña hacia abajo habiendo retirado anteriormente las capas de
tocino exterior tan solo a la altura de lo que vayamos a consumir y dejando a la vista una superficie plana.
CONSUMO:
- Hay que procurar cortar lonchas finas que abarcarán el ancho de la pieza, de tamaño medio y con algo de grasa intramuscular para hacerlas más jugosas.
Además de su incomparable sabor, las propiedades nutritivas del jamón ibérico de bellota son un fantástico complemento para una dieta sana y equilibrada.
Un jamón de esta procedencia no debe comerse recién salido de la bodega. Es preciso que se atempere durante un par de días, hasta que alcance una
temperatura interior próxima a los 23, 25º C.
Para cortarlo se debe esperar hasta el último momento.
Nada mas entrar en contacto con el aire, las lonchas de jamón comienzan a perder parte de sus perfumes.
CONSERVACIÓN:
El jamón se debe guardar bien tapado en un lugar fresco y oscuro. Una vez cortado hay que consumirlo al momento o envolverse en un papel parafinado
o film transparente, para evitar el contacto con el aire. De todas formas, es recomendable cortar sólo lo que se va a consumir.
Al terminar una sesión de corte, hay que proteger la zona con algunos de los trozos más gruesos de tocino y corteza, sacados al principio,
de forma que la grasa superficial se mantenga siempre fresca.
Para una mejor protección, se recomienda cubrir el jamón con las capas externas de tocino que hemos ido quitando y colocar encima de todo esto
un trapo de cocina limpio.
El Jamón Ibérico lo guardaremos bien tapado, si es posible con una tela o paño gordo; lo deberemos guardar en un lugar fresco y oscuro,
que no sea excesivamente frío. Se recomienda que al cortarlo la temperatura ambiente sea entre los 20 y los 25º.